Cartas a Wendy.



Querida Wendy:

Te escribo para decirte un montón de cosas. Lo primero de todo decirte que hace mucho que no nos vemos. Que aquí, en Nunca Jamás, se te echa de menos, muchísimo. Que tus recuerdos pasan cada día por mi cabeza, que no me olvido de esas noches volando por el cielo contando las estrellas, que no me olvido de esos días que pasábamos en el bosque, yo corriendo detrás de ti para pillarte y abrazarte. Que no me olvido de los celos de Campanilla, cuando te tiró al agua y te mojó entera. ¡Qué recuerdos! ¿Te acuerdas de esa vez, esa noche que dormimos juntos en la playa? Fue ahí cuando Campanilla te empujó al agua y tú te enfadaste muchísimo. Pero cuando se hizo de noche el enfado se te pasó. Esa noche dormimos abrazados a la luz de la luna. Todos estos recuerdos nunca se me irán de mi cabeza, que lo mismo que nunca creceré, nunca los olvidaré ni uno. Todos y cada uno de esos recuerdos fueron muy especiales para mí, espero que para ti también lo fueran. Desde que te fuiste de Nunca Jamás todo ha cambiado. Campanilla no es la misma de antes, brilla un poco menos. Aunque te tuviera celos, te quería, y te sigue queriendo. Que por mucho que lo niegue, la he visto llorar recordándote. Que por muy mala que sea con todas las cosas que te hizo, te echa de menos. Desde que te fuiste los días son nublados siempre, que hasta el capitán Garfio está más triste y hace menos de las suyas, que ya no luchamos como antes, hace mucho que no le veo. Ahora todo es diferente.
Por todo esto y porque no sé como decírtelo, por las lagrimas que he derramado desde que te fuiste, por cada lagrima de cada recuerdo, por este nudo en el corazón tan grande que tengo y por el brillo de tu sonrisa quiero decirte que tengas abierta la ventana de tu habitación todas las noches, porque esto es inaguantable. Que te quiero aquí, de vuelta, corriendo juntos, abrazados, por cada dedal que nos dimos, por cada uno de todos los momentos que vivimos juntos… Quiero que dejes las ventanas abiertas porque una noche de estas iré y te buscaré, te raptaré si hace falta.
Sin nada más que decirte y porque el lápiz se me está acabando de tanto sacarle punta, escribir y borrar, me despido, o mejor dicho nos vemos, Porque aunque no estés aquí, te veo en cada sueño, vivo contigo en cada sueño. 
Nos vemos pronto Wendy, espérame.

Hola, te quiero.

Piérdete, pero que sea conmigo. Quiero sentirte cerca las veinticuatro horas del día y sentir tu respiración cerca de mí. Por si no lo habías intuido, tengo sed de ti. Acércate, deja que todo fluya. Que cada segundo se pierda en el tiempo y la temperatura se desenvuelva poco a poco en el ambiente. Sólo quiero que sea especial, que pueda decirte al oído que nada va a salir mal, que puedo protegerte, que no vas a perder nada. Pero esta felicidad es nuestra y de nadie más.

''El miedo a querer empieza y termina contigo''

Me atreveré a decir que te quiero más que a cualquier otra persona de este mundo, que te necesito más que cualquier otra persona de este puto mundo que haya podido necesitarte. Que no me importan otras palabras que no salgan de tus labios, que a mis pulmones no les alimenta ningún otro aliento que no sea el tuyo. Que eres la única persona que ha conseguido llenar todo ese vacío que quedó ahí ya hace mucho, mucho tiempo...

Gracias por simplemente, existir.

La luna me sabe a poco.

Demasiado bueno para ser verdad, una realidad tan ficticia que resulta difícil de creer, pero no nos queda otra. La perfección toma su papel y cruza a escasos metros de mí y, mientras sonríe, mi alma queda por los suelos, pisoteada una y otra vez. De repente una sensación revoltosa sale de mi interior y se va con ella. Esa sensación, ese sentimiento, era mi felicidad. Esa perfección, esa sonrisa sobrenatural, eras tú. Esa realidad, esa ficción; todos los días que me quedan por vivir, a tu lado aunque tú no quieras. Cuídala, mi felicidad ahora es sólo tuya. Y puede que con el tiempo, me de cuenta de que era todo mucho mejor que lo que parecía al principio. Pero no hablemos de principios, ni de finales. Hablemos de nosotros, hablemos de un para siempre.

Te amo princesa 1* ♥




Querido Febrero:

Hace unos días que empezaste y justo en ese momento el cielo volvió a su azul de siempre. No creo que haya sido casualidad, no creo en las casualidades. Hiciste darme cuenta de muchas cosas, hiciste que me diera cuenta de que era ella, de que nada más mirarle supe que era ella la que me perseguía en sueños. Era ella la que estaba destinada a pasar las noches conmigo. Supe que era ella a la que echaría tanto de menos por las noches. Hiciste que me diera cuenta de que es ella quien estaba destinada a despertarme en cada amanecer con besos y sonrisas, que era ella con quien terminaría cada tarde, deseando que el atardecer nunca acabara si es entre sus brazos. Que era con quien pasaría mil y una noches observando a las estrellas, observando cómo brillan para nosotros y besarla unas mil y unas veces más. Que era esa persona destinada a hacerme sentir la magia con sus tonterías de niña pequeña, con sus vergüenzas, era ella quien me haría sentir magia dentro de mí con susurros a media noche. También quería decirte que no seas malo y no te hagas tan frío, porque todavía no la tengo a mi lado para que me lo quite con abrazos en cualquier lugar.